El dilema de Almena con el gas: votar con Milei o defender a Merlo y su región

La discusión por la Ley de Zona Fría acaba de poner al diputado nacional Carlos Almena en una posición peligrosa para su futuro político: una opción es defender el beneficio que alcanza a Merlo y a buena parte del norte provincial; la otra es acompañar al gobierno de Javier Milei en una modificación que podría traducirse en un fuerte aumento del gas para miles de usuarios sanluiseños.

Pero si la propia discusión de la ley ya complicaba al legislador merlino, la presión creció cuando una oficina del Gobierno de San Luis, la Comisión Reguladora Provincial de la Energía Eléctrica, pidió por nota a los diputados y senadores nacionales por San Luis que se opongan a las nuevas medidas energéticas.

Almena, electo por la Libertad Avanza, llegó al Congreso con una identidad territorial que ahora empieza a pesar, porque una cosa es votar alineado con el bloque libertario en temas nacionales y otra, bastante distinta, es levantar la mano para una medida que puede encarecer el gas en su propia ciudad.

En términos domésticos, si el beneficio actual cae, como pretende el Gobierno Nacional, la boleta de gas va a pegar un enorme salto. La estimación es que aumentaría entre un 30 y un 40 por ciento.

La Ley de Zona Fría reconoce que no todos los territorios consumen energía en las mismas condiciones. La norma amplió beneficios tarifarios para zonas con bajas temperaturas y estableció descuentos del 30% o del 50%, según la situación de los usuarios. En San Luis, ese esquema alcanza a numerosos departamentos y localidades donde las temperaturas invernales obligan a un consumo más alto de gas o de otras fuentes de calefacción.

La nota de la Comisión Reguladora Provincial a los legisladores puntanos aborda ese punto. La funcionaria Laura Giumelli advierte que la provincia invirtió durante años en ampliar la red de gas, sin ayuda nacional, para mejorar la calidad de vida de los hogares y abrir alternativas productivas. Si ahora Nación elimina o recorta el beneficio, el resultado es que hay más personas conectadas a la red, pero con enormes dificultades para pagar el servicio.

Para Merlo, el tema tiene además una sensibilidad especial. La ciudad y el corredor de los Comechingones combinan turismo, viviendas familiares, barrios con distinto nivel de ingreso, sectores periurbanos y una población que creció mucho en los últimos años. El frío serrano no pega igual en todas partes. Tampoco impacta igual en una familia con ingresos estables que en un jubilado, un trabajador informal o una familia que ya no puede recortar más gastos.

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